La industria del entretenimiento para adultos es una de las más importantes del planeta. Un sector que no para de evolucionar, en especial, el de la pornografía online (plataformas de vídeos o de cams porno). Pornografía en alta definición, chats de sexo de alta calidad, líneas eróticas más profesionales, nuevas géneros cinematográficos... Sin duda, hablamos de una industria donde la competencia es muy feroz. Obviamente, la pornografía árabe también ha tenido que adaptarse a estos cambios para seguir en la "cresta de la ola". A continuación, os presentamos todo lo que está de moda en los vídeos para adultos y chats porno protagonizados por mujeres árabes.
1. Más porno amateur
Como todos saben, la pornografía casera está de moda. Millones de usuarios en todo el mundo visualizan a diario escenas protagonizadas por gente no profesional. Personas que deciden ganarse un dinero extra subiendo a las principales plataformas vídeos donde practican sexo. Hace un tiempo los vídeos caseros con mujeres árabes eran muy impopulares, sobre todo, en los países musulmanes. Sin embargo, en los últimos años esto ha cambiado. Cada día son más numerosos los vídeos caseros protagonizados por chicas calientes musulmanas. Y es que las escenas de este tipo generan un cúmulo de sensaciones en quienes las disfrutan: pasión a raudales, lujuria sin control y un morbo sin igual. Del mismo modo, el número de chicas musulmanas que trabajan de forma amateur en las cams porno ha subido como la espuma. Mujeres que disfrutan desnudándose y masturbándose frete a las cámaras web para miles y miles de usuarios en todo el mundo.
2. Más sexo anal
Al igual que el punto anterior, el sexo anal es una de las categorías más populares dentro del cine para adultos. Como no podía ser de otra forma, la pornografía árabe también se está enfocando cada vez más en dicha práctica. Y es que tener relaciones sexuales por el trasero es uno de los fetiches que todo hombre quiere experimentar, al menos, una vez en su vida. Dentro del género pornográfico árabe encontramos multitud de contenidos diferentes con sexo anal. Algunos de ellos son: eyaculación dentro del ano; mujeres haciendo su primera anal; anal extremo (mujeres llorando de dolor); anal interracial (mujeres musulmanas con hombres blancos o asiáticos); sexo anal en alta definición (para que los usuarios no se pierdan ni un solo detalle) o cams porno de sexo anal (mujeres penetradas delante de la webcams por su pareja o por un juguete erótico). Como vemos, el sexo anal está muy extendido dentro de la pornografía árabe. ¿Quién lo habría dicho hace tan solo unos años? Recordemos que en la cultura árabe el sexo anal está muy mal visto, es un auténtico tabú.
3. Chicas en forma
Seamos sinceros: las mujeres árabes están, por norma general, en peor estado físico que el resto. Algunos lo hachan a que cómo están obligadas a vestir ropa holgada, cuidan menos de su apariencia física. Total, su indumentaria a penas deja ver su silueta. Este problema también lo hemos visto en la pornografía musulmana. No hace tanto tiempo, buena parte de las chicas árabes que protagonizaban vídeos tenían unos kilos demás. Lo mismo ocurría en las cams porno. Sin embargo, en una industria cada vez más profesionalizada las actrices porno musulmanas se han visto abocadas a cuidar más de su forma física. En estos momentos, podemos encontrar miles de vídeos XXX protagonizados por chicas de esta cultura con barrigas bien planas. Una tendencia que seguirá aumentando en los próximos años. ¡Sin duda, una buena noticia para este género pornográfico!
4. Más vídeos con palabras obscenas
Nunca antes la pornografía árabe había destacado en este aspecto. Por otra parte, algo lógico pues en estos países hay mucha censura. Sin embargo, hasta en esto está cambiando el porno musulmán. Ahora resulta mucho más sencillo encontrar vídeos XXX con chicas de Egipto, Siria, Libia o Marruecos donde hablar sucio se ha convertido en algo común. Por supuesto, esto también ocurre en las cams porno protagonizadas por estas mujeres tan exóticas. Obviamente, para que haya más morbo los usuarios deben entender el idioma. Aun con todo, la voz de estas chicas resulta tan caliente que es fácil entender de que están hablando.
5. Más calidad
Las principales productoras de cine para adultos basan sus ingresos en la calidad del servicio que ofrecen. En otras palabras, si una compañía quiere triunfar en este mundo debe ofrecer vídeos con imágenes claras y nítidas. Además, la actuación de los protagonistas de estas escenas se cuida al detalle. Pues bien, el porno musulmán siempre había estado a la zaga en este aspecto: vídeos de baja calidad y un trabajo fatal por parte del cámara. Obviamente, estos contratiempos repercutían en los ingresos de los productores de porno árabes. En los últimos tres años el cine para el entretenimiento de adultos ha sido testigo de cómo el porno árabe ha conseguido solucionar estos problemas. Ahora la mayor parte de las películas y cams porno musulmanas se definen por su calidad. Algunas de los vídeos son extremadamente elegantes y la mayoría permiten una reproducción en alta definición. En definitiva, atrás quedaron los días en los que la pornografía de Oriente Medio era vista como un producto de baja categoría.